Los 5 pilares de la Inteligencia Artificial
En la era de la inteligencia artificial, la ventaja competitiva ya no es la información, es la curaduria.
"La tecnología es el motor, pero el propósito es el volante."
Puedes comprar el motor más rápido del mundo (la IA más avanzada), pero si no tienes un conductor con criterio (Capital Humano), un mapa claro (Propósito), reglas de tránsito (Gobernanza), un sentido de dirección (Ética) y combustible de calidad (Datos), terminarás estrellándote a una velocidad que nunca antes habías experimentado.
Estamos viviendo uno de los momentos críticos de la historia. No sólo porque vamos a definir en estos tiempos los próximos años de la humanidad, sino el destino mismo de esta.
Déjame explicarte. La primera gran revolución que vivió el hombre fue la domesticación del fuego. Esta ocurrió hace más de un millón de años y le permitió al hombre de aquellos tiempos separarse de los animales que lo rodean.
La segunda gran revolución fue la revolución industrial, en donde logramos domesticar el vapor para usarlo a nuestro favor, creando máquinas magníficas, capaces de transformar la forma en la que producíamos y la forma en la que nos movíamos. Vale la pena subrayar que en medio existió otra revolución, la metalúrgica, la cual trajo un progreso brutal en términos de herramientas y armas. Fue una revolución económica ya que quien acumulaba metal, tenía poder.
La tercera gran revolución fue la revolución digital, la revolución del silicio. Hoy en el día la vemos tan normal que no nos detenemos a pensar sobre el gran cambio trajo. Fue tan fuerte que incluso algunas personas nacimos antes de qué esta verdaderamente tomar a fuerza relevante. Nuevamente debemos considerar que entre la revolución industrial y la revolución digital, existió la revolución eléctrica, la gran batalla librada por Edison y Tesla. A esta también se le llamó la guerra de las corrientes. Hoy vivimos la cuarta revolución la revolución de la inteligencia artificial. Así bien como las revoluciones anteriores, esta también cambiará la forma en la que desarrollamos nuestro trabajo, pero esta va más profundo, porque incluso es probable que cambien, no sólo las costumbres y la forma de trabajar del ser humano, sino que también incorpore un modelo evolutivo biológico interesante. En su momento la introducción de los zapatos trajo una evolución notoria en los pies que actualmente los arqueólogos pueden ver en los restos óseos. Asimismo, es muy probable que veamos una transformación cerebral pasado cientos o miles de años. ¿Cuál es el siguiente paso? No lo sé, yo calculo que será la integración, silicio-celular, es decir, la integración entre los circuitos y las células o el nacimiento real de los Cyborgs
Pero ¿cómo entender de inteligencia artificial hoy? Hay miles de aristas y miles de ángulos para analizarlo. Esto es solamente una perspectiva que yo te comparto y cómo debe analizarse a nivel negocio, porque eso es lo importante y relevante.
Los cinco pilares del valor de negocio de la inteligencia artificial BVAI
Pensemos en cinco pilares que sostienen la lógica actual de la inteligencia artificial, para entenderla, para estructurarla, para construirla de manera operativa y efectiva.
1. Propósito. El entusiasmo por la inteligencia artificial normalmente hace que los ejecutivos omitan este paso, pero es indispensable, es preciso, y es necesario como un eje de diseño y estructura. Hoy en día nadie invertiría un peso, sin saber cómo generar el retorno, cómo conseguir ingresos de vuelta, o la forma en la que impactará ese peso adicional en un negocio ya establecido. Sin embargo, lo primero que hacemos con la inteligencia artificial es entrar de bruces, pensando que resolverá el problema que ni siquiera sabemos cuál es. El primer punto en el análisis de estructuración de un proyecto de inteligencia artificial es entender el propósito que queremos que tenga la inversión económica, de esfuerzo y de tiempo. ¿Sabes por qué quieres hacer un proyecto de inteligencia artificial? ¿Sabes qué área de negocio es la que quieres mejorar? ¿Sabes cuáles son los indicadores que mejorarán tras el desarrollo del proyecto de inteligencia artificial? Como cualquier iniciativa de negocio todo parte de un propósito de negocio. Cuál es la razón, cuál es el objetivo cuál es el fundamento del negocio y hacia dónde queremos llevarlo. Que queremos conseguir con este negocio. Como decimos coloquialmente la Generación X y los Boomers, cuál es la misión, la visión y los valores de la organización y como esta iniciativa va a impactar a los importantes KPIs de la organización. Recordemos que todo esto se centra siempre en la maximización del valor de los accionistas. Ese debe ser el objetivo primordial del negocio. Cuando hablamos de indicadores o KPI, debemos identificar dos vertientes, medibles siempre en dinero: incremento de ingresos o reducción de costos. De aquí se derivarán todos los demás: incremento en ventas, incremento en margen, incremento en participación de mercado, incremento en wallet share. Por otro lado, tenemos eficiencia en costos, disminución de merma, optimización de logística y distribución, etc. Si no tenemos un KPI al cual el proyecto de inteligencia artificial le va a pegar, entonces no tenemos una razón de inversión. Si no está ligado a los objetivos, al propósito, a la misión o a la visión de la alta dirección, de nada sirve siquiera pensar en inteligencia artificial.
2. Capital humano - Competencias. Todo cae siempre en el eficiente y bien coordinado capital humano. Si no tenemos a las personas correctas en el puesto correcto, en el momento correcto, de nada sirve cualquier tipo de inversión en un negocio. El capital humano por sí mismo es capaz de hacer que un proyecto crezca y sea exitoso o sea deficiente o un fracaso. Por ello debemos definir cuáles son las características actuales, que en tiempos de inteligencia artificial requiere una organización: primero, todo recae en el necesario conocimiento de negocios de la persona. El individuo debe ser capaz de entender, conocer a profundidad, y saber las tripas del negocio para poder ejecutar cualquier iniciativa de IA. Aunque ya lo veremos, después, debe tener tal nivel de conocimiento que sea capaz de tomar decisiones en beneficio del negocio, con mucha o poca información, con muchas o pocas herramientas o con tecnología moderna, de ya o arcaica digital. Segundo, el ejecutivo actual debe tener la capacidad detener habilidades blandas de resolución de problemas. Parece fácil decirlo y evidente, pero no es así. Debe ser capaz de hacer las preguntas correctas para obtener las respuestas óptimas. A estas habilidades se les llama hoy en día habilidades de hackeo. Se dice que alguien hackeo el sistema, hackeó a los negocios o hackeó la vida, cuando consigue desarrollar iniciativas por encima del promedio y de obtener respuestas que nadie puede ver. Tiene que ver muchas veces con inteligencia emocional, con curiosidad, y con habilidades profundas de análisis cualitativo y cuantitativo. Tercero, debe tener una capacidad profunda en habilidades cuantitativas. Todo negocio responde a factores negativos pero solamente podrán ser resueltos si se cuantifican. Tengo una intención profunda por agregar en este momento, habilidades y capacidades, matemáticas, probabilística y de estadística, modelado matemático fuerte, uso masivo de información numérica. Lo dejo entre dicho porque dependerá del negocio y de la industria el nivel de habilidades matemáticas y numéricas, por eso lo dejo en habilidades cuantitativas. En algunos casos se requerirá el conocimiento y las habilidades de un matemático puro, un físico, un químico o un biólogo o de un actuario; en otras ocasiones se requerirán las habilidades de un Ingeniero, y en negocios es más simples y menos competitivos, tal vez las habilidades matemáticas de un egresado de licenciatura. Cuarto, se requerirán conocimientos de storytelling, numbertelling y datatelling. No solamente se requiere la habilidad de entender el negocio y la industria, el conocimiento de plantear las problemáticas y las resoluciones correspondientes, las habilidades numéricas para encontrar soluciones cuantitativas efectivas, sino poder contar la historia hacia el interior de la organización y hacia el exterior para que el mercado entienda.
3. Gobernanza y procesos. Cualquier iniciativa de negocios requiere un conocimiento total y profundo de gobernanza y procesos, es decir, cómo se van a hacer las cosas, con consistencia y efectividad. Los procesos permitirán que la inteligencia artificial de resultados y se ejecuten procedimientos de manera consistente y efectiva, que todas las áreas involucradas estén alineadas y que se consiga tener resultados siempre. Si los resultados no son los correctos, el proceso se debe cambiar o ajustar. La gobernanza nos va a permitir poner las reglas que se requieran en el negocio y aquí es donde la inteligencia artificial requiere mucha ayuda: primero, antes de definir qué si se puede hacer con la inteligencia artificial, es definir que no se puede hacer con la inteligencia artificial, es decir, deben ponerse boundaries o barreras efectivas, como la protección de datos, entre otros. Segundo, debemos considerar que la inteligencia artificial ya no es algo opcional, como lo puede ser otras tecnologías. Nuestra organización puede o no decidir si se utiliza el Wi-Fi, las oficinas remotas, o los coches híbridos, sin embargo, la inteligencia artificial no es opcional. La gente la usará se le permita o no, por lo tanto, es importante la implementación de un sandbox, un sitio seguro donde la gente pueda experimentar, aprender y ver el impacto de inteligencia artificial de sus tareas diarias. Tercero, es indispensable separar la generación de la validación. Debe haber un filtro humano, intermedio que defina qué es lo correcto como resultado de la inteligencia artificial, y qué requiere un double check, que va adelante y que se echa para atrás, que va en beneficio del negocio y qué lo demerita. Al igual que cualquier análisis gerencial tiene una decisión directiva, cualquier análisis de inteligencia artificial requiere de una validación de ejecución. Cuarto, todo análisis y decisión que realiza la inteligencia artificial, debe tener un responsable con nombre y apellido, de carne y hueso, en quien recaiga el peso de la decisión. En este paso lo que se quiere evitar a toda cosa es “fue la inteligencia artificial, no fui yo”. Este punto lo tocaremos más adelante reforzándolo con más información. Quinto y último, se requiere entrenar en criterio y no en técnica. Por supuesto que será importante que los objetivos, entiendan de modelado matemático, y de teoría de prompt pero el entrenamiento más importante es el criterio de la inteligencia artificial, cómo se utiliza, cuándo se utiliza, cuáles son las reglas, cómo funciona, técnicamente, que sí aceptar y que no aceptar, saber que en muchas ocasiones existen errores y alucinaciones, la doble verificación de las fuentes, la confianza y sobre todo entender que herramientas de inteligencia artificial son modelos que evolucionan y que cada alteración adicional traerán nuevos beneficios y nuevos retos.
4. Ética, legal, accountability y New Age. Parece un tema sencillo, pero también el más descuidado. Es probable que hoy en día no nos cuestionemos la ética en el uso del automóvil. Sin embargo, hubo un debate en su momento. ¿Es ético utilizar la inteligencia artificial para crear imágenes falsas, para crear información misleading o manipulaciones? Dependiendo de la empresa, la industria, y el proceso en el que nos encontremos empieza a ser relevante, incorporar un Gerente de ética de inteligencia artificial. Parece extremo, pero al menos la consideración es relevante. El seguimiento al derecho es importante. Esto va más allá el derecho corporativo o regulatorio que cualquier organización tiene, ya que en los próximos años o incluso meses, veremos cambios inherentes en el marco legal. Si bien hoy en día no está en todo regular la inteligencia artificial, poco a poco se irá regulando. Sin embargo, cada aspecto y cada marco jurídico requerirá de alguna otra forma de un ajuste. Por ejemplo, si un modelo de inteligencia artificial crea una obra literaria musical, ¿de quién son los derechos de autor? En la actualidad, los derechos de autor pertenecen a que el desarrolló el prompt, introdujo todo el marco descriptivo de la creación, pagó la herramienta y la utiliza, sin embargo, esto puede cambiar plásticamente. ¿De quién es una obra tecleada en una máquina de escribir Olivetti de 1800? ¿Microsoft es dueño de la novela que escribí en su procesador de palabras Word o lo soy yo? Alguna vez firme un acuerdo en una empresa en donde me comprometí a que cualquier creación con la computadora que la empresa me proveía, les pertenecía, fuera una iniciativa profesional o personal. Volvemos ahora a la accountability, o a la responsabilidad. ¿Quién es responsable ante lo analizado o calculado por la inteligencia artificial? ¿Quién es responsable por la ejecución de dicha respuesta o sugerencia? La respuesta es simple, quien ejecuta la acción. Es responsable quien decide ejecutar, quien decide invertir más en una iniciativa o bajarle la cortina y cerrar un mercado específico. La inteligencia artificial no tiene el accountability por la quiebra de una empresa, lo tiene, quien ejecutó la decisión que la inteligencia artificial calculó. La IA no tiene "cuello para ser colgado". Y finalmente, aunque parezca extraño y absurdo, el punto New Age o espiritual. Hemos visto que muchas decisiones que toma la inteligencia artificial llevan a resultados fatales. Algunos sistemas han recomendado el suicidio por ejemplo a personas que tienen conversaciones simples o profundas con la inteligencia artificial. El resultado de la inteligencia artificial cambiará el marco espiritual de las personas y es un tema que debe ponerse en la mesa ya que está cambiando constantemente y cambiará radicalmente conforme la IA vaya desarrollando consciencia.
5. Data. Una mascota, la alimentamos con croquetas, la inteligencia artificial, la alimentamos con data. Se puede tener el mejor modelo, el más efectivo, lo último en tecnología, pero si no tiene data entonces de nada sirve la inversión. Pídele a la IA “escríbeme un Mail que sea capaz de convencer a mi jefe” y tendrás resultados evidentemente lejanos a la expectativa si no hay una batería de datos e información de cómo escribir, que escribir, porque escribirlo y bajo que contexto. Si no se agrega un marco específico no tendremos un resultado aceptable. La data que alimente la inteligencia artificial debe ser limpia, no repetida, consistente y con calidad. Lo que vemos hoy en día es que muchas organizaciones están queriendo incorporar un modelo de inteligencia artificial, cuando nunca han recolectado datos o información sobre sus clientes, sobre sus mercados, sobre su producción y que aún, sus finanzas, a nivel de datos están hecha un asco.
Hasta este momento no hemos hablado de tecnología. No porque no sea relevante, porque no es necesaria la conversación. No puedo decir que la tecnología sea lo de menos, pero sí comparado con los cinco pilares anteriores, puedo decir que es lo menos relevante. Después de 25 años de trabajar en alta tecnología, me he dado cuenta de que la tecnología siempre la va a haber, de que siempre va a estar disponible, a mayor o menor escala, a mayor o menor precio, pero siempre estará ahí. El gran error es comprar una tecnología para empezar a probar y hacer pininos. Sin hacer el análisis anterior, podría comprar un Ferrari para llevar a los niños al colegio apenas tres cuadras de distancia de la casa, o pensar que una motocicleta es suficiente para transportar a 400 empleados de mi organización. Necesito primero entender las problemáticas de negocio, el capital humano, los procesos y la gobernanza, el marco ético, legal y de responsabilidad, así como la data que utilizaré para poder finalmente tomar la decisión correcta de inversión.
Al final del día, la verdadera disrupción no ocurrirá en los servidores, sino en el espejo. Estamos obsesionados con que la Inteligencia Artificial aprenda a pensar como nosotros, pero el reto más grande es que nosotros no olvidemos cómo sentir como humanos mientras la construimos.
La tecnología, desde la primera chispa de fuego hasta el último bit de silicio, siempre ha sido una extensión de nuestra voluntad. Si usamos la IA solo para maximizar márgenes sin propósito, habremos construido la máquina más inteligente de la historia para los fines más mediocres de la humanidad. Pero si la usamos como ese puente entre el silicio y la célula para potenciar nuestra creatividad, nuestra ética y nuestra capacidad de resolver lo que antes parecía imposible, entonces no solo habremos optimizado un negocio; habremos dado el siguiente paso evolutivo.
No le temas al silicio. Témale a un cerebro que, teniendo la herramienta más poderosa de la historia, decide seguir operando en la oscuridad.




